Uno de cada cuatro candidatos presentados puede ser extranjero, para posiciones de liderazgo, profundizo a El Mercurio la Comercial Director Partner Maricela Delgado.
Mayor oferta laboral, plazas que no quieren suplir los chilenos y buenas experiencias con los inmigrantes son los principales motivos del aumento en el visado entregado.
La multiculturalidad que ofrece la globalización no solo se ha quedado en las facilidades de conexión, sino también en las oportunidades de movilidad geográfica que brinda a las personas en la búsqueda de mejores contextos laborales para que se desempeñen.

Fiel reflejo de lo anterior se puede evidenciar en el aumento explosivo que tuvo la demanda de visas de trabajo en 2017 en nuestro país, donde se otorgaron 176.196 permisos de empleo para extranjeros bajo las modalidades sujetas a contrato y temporarias, las cuales representan un aumento del 70% respecto del año 2016, período en que se entregaron 103.323 autorizaciones laborales, según los registros del Departamento de Extranjería y Migración (DEM).

Según el director nacional del Servicio Jesuita a Migrantes, José Tomás Vicuña, el mayor flujo de personas respecto de 2016 se puede explicar debido a una mayor oferta laboral y por las buenas experiencias laborales contratando extranjeros.

‘Debe haber oferta laboral, pero también esta se vincula con la experiencia que han tenido las empresas al contratar migrantes, ya que de no ser así, no se contratarían’, señala.

Los venezolanos son quienes llevan la delantera con 65.276 visas de trabajo, país que presentó el mayor aumento en 2017 respecto de 2016, año en que solo se les otorgaron 9.473. Le siguen Haití (38.032), Perú (29.145) y Colombia (28.671).

La managing partner de Care Consulting, Rocío Chávez, señala que el grueso de la inmigración viene a suplir plazas de trabajo que el chileno se encuentra reacio a desempeñar, realizándolas con mejores competencias.

‘Es un tema de falta de talentos y que gracias a estas visas ha sido cubierto. No se trata de dar un trabajo a alguien por ser más barato en términos de salario, es sencillamente poner las competencias donde tienen que estar y hay ciertas culturas que ya poseen estas habilidades’, explica.

No obstante, el sistema actual de visas sufrirá ciertas modificaciones con el nuevo proceso de regularización, que en principio parte con las de estadía. Así, tras la puesta en marcha de la propuesta migratoria del Gobierno el pasado lunes, en tan solo tres días se registraron un total de 38.822 extranjeros para el proceso de regularización de su visado de permanencia.

Al igual que en las cifras de 2017, los haitianos (13.711) junto con los venezolanos (6.333) fueron quienes lideraron las solicitudes de residencia temporaria. Les siguen los peruanos, con 5.184 permisos, colombianos (4.535) y dominicanos (3.630).

Este proceso da pie para que los extranjeros que se encuentren en situación irregular, y que hayan ingresado previo al 8 de abril de 2018, puedan normalizar su situación en el país. Junto con esto, la eliminación de las visas temporales por motivos laborales busca potenciar la modalidad de contrato para los inmigrantes, la cual entrega mayores beneficios, estabilidad laboral, y combate los trabajos irregulares.

El asesor de política migratoria de la Subsecretaría del Interior, José María Hurtado, señala que ‘lo esencial de este modelo es que los extranjeros ingresarán a Chile con un horizonte de dos años de seguridad sobre su estatus migratorio, y además con cédula de identidad en mano, con lo que podrán desde un comienzo insertarse en la comunidad chilena en igualdad de condiciones legales’.

Sin embargo, según explica Vicuña, ‘la experiencia nos ha mostrado que los empleadores no han tenido preferencia por la visa sujeta a contrato’, debido a que esta compromete en mayor medida al empleador con el trabajador.

Recuadro

2,5% del mercado laboral representan los inmigrantes en el país, según la Encuesta Nacional de Empleo que elabora el INE.

73 mil extranjeros más que en 2016 recibieron visas de trabajo el año pasado, según información facilitada por el DEM.

Extranjeros no afectan negativamente el mercado

Según la Encuesta Nacional de Empleo que elabora el INE, los migrantes representan cerca del 2,5% del mercado laboral, porcentaje considerablemente menor del millón de extranjeros que estima el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM).

‘Esto puede explicarse por los menores de edad que no desempeñan labores de trabajo, y también porque se desconocen las cifras reales de los migrantes que se encuentran trabajando informalmente’, explica José Tomás Vicuña, director nacional del SJM.

Sin embargo, advierte que cuando se habla de que las personas migrantes afectan al mercado laboral, estos se encuentra en una aseveración errada. El año pasado, la Organización Internacional del Trabajo junto a la OCDE realizaron un estudio en 10 países, el cual demostró que los migrantes en los países en desarrollo no solo contribuyen a sus economías de forma positiva, sino que además tienen un impacto mínimo en la distorsión del mercado laboral, supliendo plazas de trabajo que se encontraban vacantes o adaptándose a las disponibles.